Cata profesional de vinos italianos

Sourcing y compras

Catas profesionales: cómo pasar del vaso al pedido

Formato de cata para hostelería, precio puesto España y fecha de decisión: convertir el entusiasmo en un pedido de vinos italianos estructurado.

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La cata que no termina en pedido es un coste

Probar vinos es agradable. También es tiempo de sala, de cocina si hay maridaje, de almacén si las botellas se quedan abiertas. Una cata profesional tiene un formato, un precio de referencia y una fecha de decisión. Si no, es una sobremesa.

El número que tienes que tener encima de la mesa es el puesto España, no el de cantina. Ver cuánto cuesta de verdad un vino artesanal.

Un formato que cabe en un servicio

Seis a diez referencias, no treinta. Quien compra, quien sirve, si puedes el jefe de cocina. Cuarenta y cinco minutos. Agua, pan, una hoja con uva, zona y precio puesto. Nada de fichas de tres páginas.

Si estás mirando Campania o Etna, limita a esas uvas. Fiano, Greco, Nerello se prueban mejor juntos que mezclados con un Barolo y un Prosecco «para completar».

El precio en la hoja, no «ya te lo digo»

Cada vino con su puesto España y un cálculo rápido al vaso o a la botella según tu coeficiente. Si el número no aguanta, se cae en la cata, no tres semanas después en Excel.

Wine Connect enseña precio producto y logística por separado, después del alta con IVA. Las muestras sirven para este paso. El volumen viene después, con los mínimos de siempre: 90 por bodega, 180 por pedido, múltiplos de 6.

Una fecha de sí o no

Al terminar, tres referencias como máximo en «vamos a pensarlo», y un día en el calendario. Si a esa fecha no hay pedido, se descarta. Las que sí, se meten en carta con dos líneas de relato que sala pueda repetir. El mapa está en las regiones italianas.

Si la duda es el canal (tu distribuidor o un marketplace), no la resuelvas en la cata. Resuélvela antes, con esta comparación. La cata decide el vino. El canal decide quién lo trae.

Después de pedir

Primera recepción: comprueba etiquetas, cajas, documentos. Una copa de control si es un espumoso o un tinto que viaja mal. Si algo no cuadra, un interlocutor de verdad (teléfono, WhatsApp, email), no un ticket de plataforma muda.

A las cuatro semanas, mira qué ha girado. Lo que no ha movido dos botellas, fuera o a copa a precio de empuje. La carta italiana no es un museo.